En el año 1992, una joven cansada de la rutina y totalmente dispuesta a lograr sus sueños, decidió emigrar a Israel en busca de oportunidades. Luego de años de trabajo como empleada doméstica en Israel, y tras haber dado a luz a su único hijo, por cuestiones de la vida quedó atrapada en Rumania y su esposo la abandonó. Teniendo que comenzar prácticamente desde cero en un nuevo país, trabajó

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