cómo ser tu propio jefe

Una de las cosas que más ilusionan a un emprendedor es la idea bastante cautivadora de ser «su propio jefe».


¿Y qué podría estar mal con la idea de tomar tus propias decisiones empresariales sin que nadie te las imponga?  Decidir en qué horario trabajas, cúanto trabajas, en qué trabajas y lo mejor de todo: cuánto te pagas no deja de ser hilarante.


Pero, en la vida real la mayoría de emprendedores experimentan algo muy distinto. 

Bastan tan solo algunos meses al frente del negocio para darte cuenta que si quieres que las cosas realmente funcionen y generen dinero, lejos de trabajar menos, sufrir menos y tener menos estrés, las cosas parecen ser al revés.

De pronto te das cuenta que lo que se suponía sería el sueño mágico de emprender un negocio y volverte millonario, en realidad se ha convertido en una especie de celda de la cual es bastante difícil salir.   

Pues sin importar el tamaño del negocio, los compromisos son innumerables, las responsabilidades son mayores, casi no te queda tiempo para nada y el dinero no fluye tan rápido como quisieras. 

Y es entonces cuándo te preguntas ¿soy mi propio jefe? o mi ¿propio esclavo?


Pero lo más complicado es que muchas veces para ese momento ya has invertido fuertes cantidades de dinero, mucho tiempo e incluso compromisos importantes con socios, proveedores y empleados.

Talvez el primer gran error consiste en subestimar lo que representa un emprendimiento.  Y eso le sucede a muchas personas todo el tiempo en todas partes del mundo.

Las frases un tanto infladas como «tu puedes lograrlo«, «nada te detendrá» y «es ahora o nunca» no suelen ayudar mucho cuando tienes que pagar la planilla mensual, la renta y las cuentas.  

Es entonces cuando te das cuenta que para lograr construir un negocio con éxito se necesita más que solo muchas ganas de lograrlo.  En realidad se necesita tiempo, dinero, liderazgo, solucionar problemas y saber negociar entre muchas otras cosas.

La buena noticia es que todo se puede aprender.  La mala es que aprender sobre la marcha puede ser muy duro y el precio a pagar puede ser alto que si lo haces antes de lanzarte a un emprendimiento.

Así que cualquiera que sea tu etapa en el emprendimiento de una empresa, a continuación te comparto, algunas claves para planificar mejor tu emprendimiento y conseguir que la experiencia sea más positiva y menos castigadora.

Si pones atención a estos aspectos, podrás darle un mejor rumbo a tu proyecto de negocios y conseguir mejores resultados y menos estrés.

? Ver también: Los 11 peores errores al emprender

Claves para planificar un emprendimiento exitoso

1. Investigación de mercado:

Realiza un análisis exhaustivo del mercado para comprender a tus competidores, público objetivo y tendencias del mercado. Esto te ayudará a identificar oportunidades y posibles obstáculos.

2. Plan de negocios sólido:

Crea un plan de negocios detallado que incluya tu visión, misión, estrategia, estructura de costos, estrategia de precios y proyecciones financieras. Esto servirá como una guía para tu negocio.

3. Identificación de necesidades del cliente:

Asegúrate de que tu producto o servicio aborde una necesidad real de los clientes. Realiza encuestas, entrevistas y pruebas de mercado para comprender lo que tus clientes potenciales desean.

4. Plan financiero sólido:

Establece un presupuesto realista y asegúrate de tener suficiente capital para cubrir los gastos iniciales y operativos. Considera diversas fuentes de financiamiento, como inversores, préstamos o capital propio.

5. Legalidad y regulaciones:

Investiga las regulaciones y requisitos legales para tu tipo de negocio y ubícate en conformidad con la ley. Esto incluye registros, permisos y licencias.

6. Estrategia de marketing:

Desarrolla una estrategia de marketing efectiva que incluya presencia en línea, publicidad, redes sociales y estrategias de SEO para atraer a tus clientes.

7. Equipo y recursos humanos:

Selecciona y forma a un equipo sólido que comparta tu visión y valores. La capacitación y el desarrollo continuo son clave para el éxito.

8. Gestión de riesgos:

Identifica posibles riesgos y elabora un plan de contingencia para abordarlos. Esto puede incluir problemas financieros, problemas de suministro o desafíos de marketing.

9. Evaluación continua:

Establece métricas clave de desempeño (KPI) y realiza un seguimiento de tu progreso. Ajusta tu plan según sea necesario a medida que crece tu negocio.

10. Mantén una mentalidad abierta:

Prepárate para adaptarte a los cambios y aprender de los desafíos. La flexibilidad es crucial en el mundo empresarial.

11. Networking:

Conecta con otros emprendedores y profesionales en tu industria. El networking puede ofrecer oportunidades de colaboración, mentoría y apoyo.

12. Cuida tu bienestar:

El emprendimiento puede ser desafiante. Asegúrate de cuidar de tu salud física y mental, y busca un equilibrio saludable entre trabajo y vida personal.

Ver también: Cómo ganar dinero sin dejar tu empleo actual

Recuerda que el éxito empresarial lleva tiempo y esfuerzo. No temas cometer errores, ya que son oportunidades para aprender y crecer. La planificación adecuada y una mentalidad positiva te ayudarán a evitar que tu negocio se convierta en una mala experiencia y a alcanzar tus objetivos.

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